La Serena, (@JUNJI_Coquimbo). Con el objetivo de brindar una alternativa educativa y de cuidado para las familias que mantienen sus labores durante el periodo estival, la JUNJI se prepara para dar inicio a una nueva versión de su programa Jardines de Verano en la región de Coquimbo.
Este lunes (19), niñas y niños de la zona darán continuidad a sus aprendizajes en un ciclo transitorio que se extenderá hasta el 25 de febrero. El programa está diseñado no solo como un apoyo para padres y cuidadores, sino principalmente como un espacio seguro para resguardar y estimular a las infancias durante las vacaciones.
Al respecto, el director regional, Marco Antonio Ávila destacó el valor estratégico de este programa para los padres y apoderados. «El programa Jardines de Verano es una respuesta concreta a nuestra misión institucional de otorgar educación parvularia de calidad y bienestar integral, especialmente para aquellas familias que por razones laborales requieren del apoyo del Estado durante esta temporada”, dijo.
Y agregó: “No solo garantizamos un espacio seguro y una alimentación equilibrada, sino que ponemos a disposición equipos profesionales altamente capacitados para que niños y niñas ejerzan su derecho al juego y al aprendizaje en entornos significativos y protegidos».
Formación para la Calidad Educativa
Previo al inicio de las actividades, un equipo compuesto por cerca de 30 profesionales, entre educadoras de párvulos, técnicas y auxiliares de servicio, participó en jornadas de formación. Estas instancias buscaron unificar criterios y fortalecer las herramientas pedagógicas para atender a los cinco jardines que funcionarán en la región.
Katherine González, psicopedagoga de Calidad Educativa de la Junji, destacó la relevancia de este hito. “Abordamos los lineamientos técnico-pedagógicos, la base curricular, la presentación de profesionales, así como el manejo de situaciones desafiantes y la diversificación de la educación”, explicó.
El Juego y actividades al aire libre
A diferencia del año escolar regular, la propuesta de verano se adapta a las condiciones climáticas y al entorno. El principal desafío para los equipos educativos será el desarrollo de experiencias de aprendizaje donde el uso del agua y las actividades al aire libre sean los ejes centrales, aprovechando la temporada para fomentar el esparcimiento guiado.