Coquimbo, (@JUNJI_Coquimbo). En una emotiva ceremonia, la comunidad educativa del Jardín Infantil «Las Almejitas», en la localidad de Totoralillo de la comuna de Coquimbo, inauguró oficialmente su nuevo mural, al cual titularon «Almejitas: memorias, colores y territorio».
La iniciativa impulsada por JUNJI Coquimbo surge del trabajo colaborativo entre la unidad educativa, las familias, redes de apoyo locales, un artista de la zona y la Municipalidad de Coquimbo, transformándose en un hito de valor significativo para la primera infancia de la localidad. La obra rescata los elementos característicos del territorio, integrando la temática marina, las embarcaciones locales y los saberes tradicionales de la comunidad costera en el jardín infantil.
Identidad local y vinculación con el entorno costero
Sobre el propósito central de este proyecto, Francisca Pinto, técnica del establecimiento, explicó que la idea principal era «hacer un mural con los saberes del mar y todo lo que corresponde a nuestro territorio». Y agregó que «junto a la comunidad y las familias, que fueron un apoyo fundamental con las pinturas, buscamos que los niños disfruten de una experiencia de aprendizaje distinta y significativa» en la Educación Parvularia.
Por su parte, la directora regional (s) de JUNJI Coquimbo, Carolina Michea Cortés, destacó el impacto del trabajo en red y la participación activa de los habitantes del sector: «Hoy estamos inaugurando este mural que refleja el sello educativo de esta comunidad, consolidando un trabajo colaborativo con las redes de apoyo, la municipalidad y, sobre todo, con la participación de un artista local que ha concretado esta hermosa obra que da nombre y vida a nuestro jardín infantil ‘Las Almejitas‘».
Rol de las familias y valor social en sectores rurales
Desde la perspectiva de las familias, el jardín infantil representa un pilar fundamental para el desarrollo de los niños en sectores alejados de los centros urbanos. Carla Núñez, apoderada del recinto, valoró el programa y el espacio generado, señalando que para quienes viven retirados de la ciudad y deben salir a trabajar «es muy especial contar con este jardín».
«Las educadoras son muy amorosas y hemos visto un gran avance en nuestros hijos. Este mural quedó hermosísimo gracias a la ayuda de todos los apoderados y del artista que vino a pintar, lo que embellece aún más nuestro espacio», añadió la apoderada.
La jornada de inauguración contó además con presentaciones de danza tradicional, espacios de convivencia y la entrega simbólica de reconocimientos a quienes impulsaron y colaboraron activamente en el proyecto, reafirmando el compromiso institucional con una formación inicial pública, gratuita y arraigada en la región de Coquimbo.
