Coquimbo. Con una propuesta de educación ambiental y desarrollo sostenible, el Jardín Infantil “Las Ardillitas”, de administración directa de la JUNJI en Coquimbo, constituye un espacio educativo de calidad que impacta positivamente en el desarrollo de la primera infancia en la región.
El establecimiento ofrece una capacidad total para atender a 186 niños y niñas de 0 a 5 años y, en la actualidad cuenta con una matrícula de 114 párvulos y una asistencia promedio de 68%.
Por lo que la institución hace un llamado para revertir esta situación por medio de la campaña “Asistir al jardín infantil marca la diferencia”; en concreto, mostrando el valor pedagógico que entrega JUNJI promoviendo la confianza de las familias para que lleven a sus hijos e hijas al jardín infantil, como el primer nivel educativo y que entrega las bases para el desarrollo presente y futuro.
En ese contexto, el Jardín Infantil “Las Ardillitas” da a conocer sus experiencia pedagógicas vinculadas a la educación medioambiental y sustentable, donde niños y niñas aprenden sobre la preparación de huertas, lombricultura y compostaje, entre otras acciones que les permiten conocer los ciclos de la naturaleza de manera real, así como respetarla y valorarla.
Trabajo colaborativo
“Desarrollamos diversas experiencias de aprendizaje centradas en todo el proceso que requiere la tierra para la cosecha. Trabajamos con proyectos transversales relacionados con estilos de vida saludable, junto a las familias, promoviendo el respeto por las costumbres y saberes que cada hogar aporta al aprendizaje de niños y niñas”, agrega la encargada del centro educativo, Natalia Ibacache.
A la par de su enfoque ecológico, la unidad educativa destaca por su implementación de estrategias pedagógicas diversificadas, que buscan asegurar responder de forma equitativa a las formas de aprendizaje de cada niño y niña, ya sean estas más visuales, kinestésicas o auditivas, entre otras.
Por su parte, la directora regional (s) de JUNJI Coquimbo, Carolina Michea, resalta los beneficios de la asistencia permanente a la educación parvularia y el valor del trabajo con las redes comunitarias.
“Las experiencias educativas como las que vive la comunidad de ‘Las Ardillitas’ demuestran el trabajo dedicado y con profesionalismo que realizan nuestros equipos a diario para entregar aprendizaje y bienestar integral a los niños y niñas, así como se articulan con las familias y redes locales, y de esta forma potenciar el desarrollo integral de la primera infancia”, concluye.