Quilpué, (@Junji_valparaiso). La emoción se hizo sentir desde temprano: familias, educadoras, niños y vecinos celebraron juntos la elección de Kümelén, un nombre que en Mapudungún significa “estar feliz” o “estar bien”, y que desde hoy se transforma en el sello de identidad del jardín infantil que hasta esta semana había sido conocido como Tierras Rojas.
La votación fue realizada con orgullo y alegría, pues representa no solo un nombre, sino un deseo profundo: que este espacio educativo sea un lugar donde cada niño y niña pueda crecer desde la plenitud, la pertenencia y la alegría.
La jornada participativa fue una demostración viva de comunidad, diálogo y de ese espíritu colaborativo que da vida a los proyectos más significativos.
La actividad “Ponle nombre a tu jardín”, organizada por la Unidad de Participación Ciudadana de JUNJI Valparaíso, se desarrolló siguiendo los principios de la Ley N.º 20.500 sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública, que promueve la toma de decisiones abiertas e inclusivas entre instituciones y ciudadanía.
El proceso contempló la propuesta inicial de nombres, una preselección colectiva y una votación final con una participación extraordinaria. Las opciones reflejaron el vínculo con el territorio y la cultura: Kelü Mapu (“Tierra Roja”), Tierras Rojas (nombre histórico del sector), y Mapu Ayiwun (relacionado con el amor y el aprecio por todos los seres vivos). Entre todas ellas, Kümelén conquistó a la comunidad por su fuerza simbólica y su vínculo con el bienestar integral.
Más allá de un cambio de nombre, la elección de Kümelén representa un compromiso compartido con una educación que pone en el centro la felicidad, la identidad y la cultura.
Este proceso participativo reafirma que cuando la comunidad se involucra, las decisiones se vuelven más significativas y profundamente conectadas con su realidad. JUNJI Valparaíso, a través de esta iniciativa, demuestra que la participación ciudadana no es solo un requisito legal: es una herramienta para fortalecer la confianza, construir pertenencia y crear espacios donde la niñez pueda crecer rodeada de sentido y comunidad.