En este momento estás viendo Funcionarias JUNJI Biobío reciben capacitación en Danza Inclusiva

Funcionarias JUNJI Biobío reciben capacitación en Danza Inclusiva

Concepción, (@Junji_Biobio). Con la participación de más de 40 funcionarias de jardines infantiles de la región del Biobío, el Centro Cultural Casa Taller llevó a cabo el taller “Didáctica de la danza inclusiva para Jardines Infantiles” en las dependencias de JUNJI Biobío.

La actividad orientada para educadoras de párvulo y de carácter gratuito fue posible gracias al financiamiento del Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC) del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio (Mincap), y formó parte del convenio de colaboración vigente entre Casa Taller y Junji Biobío, el cual permite desarrollar acciones formativas conjuntas orientadas al bienestar, la creatividad y la profesionalización de sus equipos.

El taller fue dictado por la destacada actriz nacional Adella Secall, reconocida por su trayectoria en artes escénicas y trabajo comunitario, junto a la bailarina y académica Fernanda González, docente de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, especialista en pedagogías del cuerpo y danza inclusiva. Ambas profesionales propusieron un espacio centrado en el cuerpo, el movimiento y la expresión sensible como herramientas fundamentales para el trabajo educativo con la primera infancia.

Para la directora de Casa Taller, María José Bretti, esta oportunidad: “es una herramienta poderosa para el cuidado, la formación y la transformación social. Este taller fue un ejemplo de cómo podemos construir puentes entre el mundo artístico y el ámbito educativo, desde una mirada colaborativa y territorial en la que los organismos públicos y sus equipos pueden verse beneficiados. Este trabajo se alinea a la política nacional de educación artística”.

Por su parte, la Mediadora Regional del Plan Nacional de la Lectura, Olga Arroyo, valoró el espacio y señaló que “aquí se buscan promover la capacidad para expresar la imaginación y las vivencias propias, representar y recrear la realidad mediante diversas elaboraciones originales que hacen los niños y las niñas; así mismo apreciar y disfrutar manifestaciones estéticas presentes en la naturaleza y la cultura. Poseen un potencial simbólico, divergente y sensible que contribuyen a explicitar los múltiples significados que tienen las experiencias. En este punto, cobra sentido la sensibilidad y en la apreciación estética, ya que el movimiento y corporalidad, a través de la Danza significa ampliar las capacidades de observación, kinestésicas, auditivas y expresivas con el propósito de que los niños y las niñas, se interesen, disfruten, reconozcan, identifiquen, describan e interpreten dentro de sus posibilidades, diferentes aspectos de la expresión corporal hacia la plasticidad y definición de los movimientos”.

Una de las asistentes, la educadora de párvulos Carol Brevis, destacó la instancia y dijo: “Mi experiencia en el taller fue muy enriquecedora, ya que nos abrió la mirada más inclusiva y diversificada desde el observar los intereses y los diversos ritmos de aprendizaje. Me di cuenta de que tenemos que aprovechar las distintas maneras de moverse como inspiración creativa, que debemos adaptar el espacio, las consignas y los materiales para que todos puedan participar y disfrutar de cada movimiento que nos permitirá ampliar nuestras posibilidades de aprendizaje, de emociones, utilizando como recurso principal el lenguaje verbal, gestual, visual y táctil”.

Durante tres jornadas, las participantes vivieron una experiencia formativa vivencial, basada en el juego corporal, la improvisación y la exploración del movimiento desde una perspectiva inclusiva y colaborativa. La danza fue comprendida aquí como un lenguaje común, accesible y transformador, capaz de renovar la mirada sobre el rol del cuerpo en las prácticas de cuidado y educación.

Comparte este contenido